Julio Cortázar

Julio Cortázar (Bruselas, 1914-1984) [1] fue, junto a Borges, uno de los pioneros en vislumbrar los cambios radicales de conducta y concepción del mundo que sufrió Occidente a mediados de siglo. En narraciones, poemas y ensayos procuró, insistente, una total renovación del hombre, y sus literaturas, a partir de la abolición de situaciones, estilos, fórmulas y arquetipos que hacían obsoleto el lenguaje literario. Su literatura fue anti-literaria a fin de trasgredir la encallecida vida de postguerras. Cortázar abrió una honda herida en el orden cerrado de las literaturas proponiendo y realizando ordenamientos abiertos que ofrecieran múltiples perspectivas; creando desordenes y roturas en los discursos lógicos; desconectando y fragmentando las coherencias narrativas; haciendo de la vida y la literatura calidoscopios.

En 1938 publicó Presencia, un volumen de sonetos, pero su primer libro de alguna importancia fue Los reyes (1949), una secuencia de diálogos poéticos acerca del minotauro cretense donde sostiene que Ariadna, lejos de ayudar a Teseo -mediocre conformista temeroso de lo excepcional-, trata de atraparlo para su hermano, el Minotauro, -símbolo del poeta marginado, distinto y libre, enemigo de todo convencionalismo-, aun cuando éste prefiera morir y así sobrevive en mitos y sueños. Al dar muerte al Minotauro, Teseo destruye la posibilidad de vivir la inefable frontera que separa el poder del conocimiento. Eliminar el extraño que llevamos dentro es quedar solos, en una madurez que no supo de adolescencia, paraíso de lo monstruoso. En vez de eliminar aquello que nos desequilibra, debemos convivir con ello, aceptando ese otro cuerpo y esa otra alma irreductibles que conducen por los laberintos de la existencia. Esta concepción de la relación hombre-bestia, y la vida como juego, son temas recurrentes en su obra.

Sus primeros relatos aparecieron en Bestiario (1951). El mundo no está regido por principios físicos normales, sino por ánimas proféticas que sienten o presienten la existencia de ruidos, movimientos y vidas, haciendo que en cada caso y situación, confrontemos la realidad en sus límites hasta ese punto donde la fantasía es resultado de un orden exacerbado por la lucidez. Siguiendo la opinión de Alfred Jarry: , Cortázar rompe el realismo ingenuo haciendo que una extraña legión de fantasmas y monstruos con formas de conejos, hormigas, raras presencias, fantasías y fobias, circunden y aterroricen sus personajes, [2] configurando un clima grotesco donde el hombre, al jugar con animales, parece expulsar de su alma las bestias que lo perturban. Narraciones que son exorcismos contra la posesión que hacen del hombre ciertos monstruos; atmósferas de horror narradas por aterrorizados que tratan de encontrar las causas de su terror, o el de gentes que han conocido, y que terminan satisfechos y no pocas veces gozosos en sus padecimientos. [3]

Continuidad de los parques, Después del almuerzo y Axolotl son tres de los nueve cuentos de Final del juego (1956). En el primero se establece una relación entre quien lee y quien actúa en la narración, una típica metalepsis donde el autor finge sentir los efectos que narra o canta. Un hombre recorre una escena en un libro, pero he aquí que lo que lee es lo que leemos sin que aquel hombre termine por entender que va a ser asesinado, a medida que se acerca al final de su libro. Después del almuerzo traza el paseo de un muchacho con algo no identificado. En la calle el acompañante se ensucia y tiene que limpiarle bajo la mirada de los vecinos. Luego toman el tranvía y seguimos sin saber de qué o quien se trata. Bien puede ser un hermano  o una mascota, pero la sensación de algo sospechoso o ambiguo permanece hasta el final. Axolotl describe el encuentro de un hombre con unos batracios de orígen mexicano en el Jardín des Plantes. Atraído por la sospecha de que algo tienen en común con él, los visita cada día, mañana y tarde. Pone su rostro contra el vidrio de las peceras y establece un diálogo con ellos a través de sus ojos de oro, hasta cuando termina por estar del otro lado del acuario. Se ha convertido en axolotl.

Para comprender la naturaleza, parece decir Cortázar, es necesario abandonar la máscara humana. Atravesamos el vidrio -la realidad- sin querer dejar de ser lo que somos, mientras el obstáculo transparente, es el obstáculo verdadero que impide la comunicación con los Otros que somos y los que no somos. El  del hombre y el animal es indiferente a lo humano y lo natural así como . Y el  del escritor, que pretende ir más allá de las apariencias de las costumbres y las retoca con un poco de ,  y , es también el axolotl imposibilitado por el vidrio para comprender el mundo fuera del acuario y a quien apenas queda, como al escritor, la posibilidad de inventar, escribir, sobre los Otros.

Las armas secretas (1959) incluye El perseguidor, antecedente de Rayuela. Narra las experiencias del saxofonista Johnny Carter por boca de su amigo Bruno, crítico de jazz. Carter es anormal, un intuitivo genial que capta en las apariencias otras realidades posibles que no puede comprender. Bruno es un lógico, adicto a los valores cotidianos, cree en las noticias, confía en el reloj. Carter persigue otros sentidos del mundo en medio del tedio de la vida, - dice-, frecuentando drogas, intentando suicidios, incendiando el mundo con el fuego que le dicta su cuerpo, sufriendo hambres, dolor y prisión para saber que nada importa más que comprender la naturaleza, o mirarse al espejo o cortar el pan, para que Bruno descubra cómo él, en su , es en carne viva una respuesta a las ataduras morales y vitales que deparan las costumbres y cómo es preciso, para salvarse, ser bárbaros y no civilizados.

Johnny -dice Cortázar/Bruno- es como un ángel entre los hombres, [...] un hombre entre los ángeles, una realidad entre las irrealidades que somos todos nosotros.

Historia de cronopios y de famas(1962) es una enciclopedia de la . Cortázar clasifica a los hombres en tres amplias categorías para incitar a la trasgresión de las costumbres y como en el Tao, fomentar incansables mutaciones del ser. Los famas, señores y señoras convencionales, cuando salen de viaje y pasan una noche en la ciudad, primero averiguan los precios del hotel, la limpieza de las sábanas, el color de los tapetes; hacen una lista de sus pertenencias e indagan por el nombre y señas del médico de turno. Los famas son prudentes, aman la tradición y el sentido común; embalsaman los recuerdos; sus casas son ordenadas y silenciosas. Los cronopios, verdes, húmedos y enervados representantes del goce de vivir, encuentran, por el contrario, los hoteles llenos; los trenes han partido; llueve siempre; los coches de alquiler se resisten a llevarlos; son víctimas de timos y precios altos, pero así y todo siguen dichosos y duermen pensando que habitan una hermosa ciudad del hermoso mundo. En casa de cronopios hay ruidos y las puertas golpean incesantes. Para ellos las definiciones no existen pues pasan de todo esquema. Son insólitos, capaces de sentir belleza mÁs allá de la prudencia y el sentido común. Los esperanzas son tímidos microbios sedentarios que se dejan viajar por las cosas y los hombres y son como estatuas: .

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1. Al estallar, el año de su nacimiento, la Primera Guerra Mundial, su padre, que era cónsul de Argentina en Bélgica llevó su familia a Suiza y luego a Barcelona. De regreso a Argentina, el padre desaparece y la educación del niño queda en manos de su madre y en especial de su abuela, una judía de Hamburgo que influyó en muchos de los aspectos de supersonalidad. Pasó la niñez en Banfield, un suburbio de Buenos Aires. En 1932 obtuvo título de Maestro en la Escuela Normal de Profesores  de Buenos Aires y tres años más tarde de Profesor en Letras. Enseñó durante siete años en la Escuela Normal de Bolívar y en otras poblaciones cercanas a la capital. En 1945 regresa a Buenos Aires como empleado de la Cámara Argentina de Libro. Colabora en revistas literarias. En 1951 viaja a París y casa con Aurora Bernárdez. Trabaja en la Unesco como traductor. En 1963 viaja a La Habana, donde se vincula al grupo de Casa de las Américas que comandaba Haydeé Santamaria y del que hacen parte García Márquez, Fuentes, Vargas Llosa y Jorge Zalamea Borda. A raíz del llamado Caso Padilla firma una carta pidiendo explicaciones al gobierno cubano, pero luego se retracta y escribe Policrítica a la hora de los chacales. Hace amistad con José Lezama Lima a quien admira siempre y sobre quien escribe en varias ocasiones. A partir de entonces su obra toma un giro político y polémico. Mientras está en París recibe a cuanto exiliado latinoamericano requiere de su ayuda. Fueron esos los años del golpe militar en Uruguay, del derrocamiento militar de Allende en Chile, de la tiranía en Argentina. Hace parte del Tribunal Russel, encargado de proteger los derechos humanos, firma manifiestos y proclamas. Luego dara todo su apoyo a la revolución Sandinista de Nicaragua. Estuvo casado también con Ugné Karvelis y Carol Dunlop, con quien está enterrado en el cementerio de Montparnasse. Recibe el Premio Médicis (1974) y obtiene la nacionalidad francesa (1981). Otros de sus libros son: Buenos Aires, Buenos Aires, Buenos Aires (1968); Viaje al rededor de una mesa, Buenos Aires, (1970); Prosa del observatorio, Barcelona (1972); Silvalandia, Madrid (1975); Alguien que anda ahí, Madrid (1977); Un tal Lucas, Madrid (1979). Véase Alazraki, Jaime: En busca del unicornio: los cuentos de Julio Cortázar; elementos para una poética de lo neofantástico, Madrid, 1983. Barrenechea, Ana María, ed: Cuaderno de bitácora de , Buenos Aires, 1983. Burgos, Fernando, ed: Los ochenta mundos de Cortázar: ensayos, Madrid, 1967. Fuentes, Carlos: Rayuela: la novela como caja de Pandora, en Mundo Nuevo, nº 9, París, 1967. García Canclini, Néstor: Cortázar, una antropología poética, Buenos Aires, 1968. Guibert, Rita: Creador solitario, en Life en español, nº 7, 1969. Harss, Luis: Cortázar o la cachetada metafísica, en Nuevo Mundo, nº 7, París, 1967. Jitrik, Noé, et al: La vuelta a Cortázar en nueve ensayos, Buenos Aires, 1968. Julio Cortázar/John Hawkes Number, The Review of Contemporary Fiction, nº 3, Fall, 1983. Lezama Lima, José, et al: Cinco miradas sobre Cortázar, Buenos Aires, 1968. Ruffinelli, Jorge: El erotismo busca su lenguaje, en Texto Crítico, nº 20, Xalapa, 1981. Sola, Graciela de: Julio Cortázar y el nuevo hombre, Buenos Aires, 1968. Varios: Lo lúdico y lo fantástico en la obra de Cortázar, I y II, Madrid, 1986.

2. Los orígenes de la literatura fantástica se remontan al siglo XVIII, con la Ilustración, cuando los discursos sobre lo natural y sobrenatural se hacen irreconciliables. El relato fantástico aparece en el momento en que las reflexiones religiosas se esforzaban por racionalizar las creencias y liberarlas de toda superstición. Pero tales esfuerzos tropezaban con la letra de las Sagradas Escrituras y autores religiosos que atestiguaban milagros, prodigios y la existencia del Diablo, para los cuales no cabía explicación racional posible. Esta duda entre lo natural y lo sobrenatural se refleja, en un plano estético, en la ambigüedad propia del relato fantástico, que la tomaría de lo religioso. Pero ya a partir de 1830 se produce un proceso acelerado de transformación y renovación que corre parejo con los nuevos descubrimientos científicos y que permite encontrar explicaciones naturales a hechos considerados milagrosos, sin que la tentación sobrenatural sea rechazada del todo. Los motivos tradicionales destinados a introducirnos en la narración del hecho insólito son sustituidos por los temas obtenidos del antropocentrismo; desaparece también el afán de trascendencia y de escapar a la condición humana. Entre los escritores mas conocidos del genero figuran Poe, Hoffman, James, Stevenson, Wells y Lovecraft. Luego de ellos la literatura fantástica se vio afectada por un retorno a lo humano después del desastre de la gran fiesta metafísica de la postguerra. El nuevo humanismo de lo fantástico es la rebelión de los medios contra los fines, ya sea porque el objeto mismo se afirma como un medio, ya porque el medio remite a otros medios sin que podamos en ningún caso alcanzar el fin. Como consecuencia sobreviene una transformación en el espacio circundante, por la que los espacios cerrados, agobiantes, auténticos laberintos, sustituyen la naturaleza. También el hombre se convierte en mero instrumento del nuevo universo fantástico. Véase Borges, Jorge Luis; Ocampo, Victoria y Bioy Casares, Adolfo: Antología de la literatura fantástica, Buenos Aires, 1967.

3. Bestiario, el cuento que da nombre al libro, trata de una niña que siente que al lado de su habitación habita un feroz tigre, en una casa con puertas y corredores intercambiables, laberínticas, que el tigre visita a voluntad, obligando a los dueños a prescindir de la habitación que él va eligiendo. El tigre simboliza la voracidad incestuosa de un miembro de la familia, su deseo de acechar en todos los rincones mientras los niños, futuras presas de ese tigre, se entretienen con sepultando hormigas en un formicario, observando larvas a través de un microscopio, haciendo rabiar a un mamboretá atrapado en un vaso. En Casa tomada seres extraños se apoderan del fondo de un viejo caserón, habitado por dos hermanos incestuosos que son arrojados al mundo del afuera. Al principio los dueños se resignan, pero luego ven cómo van ocupando las otras habitaciones y los arrinconan en el zaguán y finalmente son expulsados. La invasión de los extraños parece simbolizar la presencia obsesiva de los antepasados y que impide gozar la vida presente, pero también sugeriría la aparición de nuevas generaciones que no toleran la decadencia de los hermanos incestuosos, retrato a su vez del hundimiento de una clase social, desplazada por otra, o las miradas de los vecinos, sus comentarios escandalizados condenando el incesto. Circe, maga que transforma en cerdos a los amigos de Ulises, es ahora una señorita porteña cualquiera que pretende asesinar a sus novios con bombones envenenados. Delia, que jugaba con arañas cuando niña y los animales se sometían a su voluntad, es capaz de predecir la muerte de un pez y la de un gato. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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